Humberto Salazar
Ayer al enterarme por las redes sociales que un avión había tenido un accidente en el aeropuerto internacional de La Romana, por supuesto que me interesó el tema, pues las noticias y todo lo que tiene que ver con la aviación, es algo a lo que soy seguimiento desde hace muchos años, y que conozco desde dentro, pues ser médico de ambulancia aérea fue uno de mis primeros trabajos cuando regresé al país después de mi especialización.
Ahora, la visualización de lo ocurrido ayer, de inmediato trajo a mi memoria el accidente de otro avión, de la misma características ocurrido hace menos de 5 años en el aeropuerto internacional de Las Américas de una empresa dominicana, y que al día de hoy no conocemos exactamente las causas, ya que la opacidad pareció ser el método que se usó para evitar llegar a una conclusion racional y lógica.
¿Porqué lo recordé?, pues porque en ambos casos, son aviones del mismo modelo, un Gulfstream, y en las dos ocasiones el vuelo tuvo una duración de muy pocos minutos, en los dos los pilotos declararon una emergenfia y también en los dos accidentes los aviones llegaron a tocar tierra en los aeropuertos, así como fueron destruidos por el fuego matando a todos los ocupantes.
Recuerdo como ahora, cuando comencé a volar en aviones de este tipo, al mando mis amigos y siempre bien recordados pilotos los capitanes Luis Polanco y Javier Vargas, que cuando nos metiamos en mal tiempo y fuertes turbulencias, al ver que era más que evidente mi nerviosismo, me decían: no se preocupe doctor que los aviones se hicieron para volar no para caerse.
Pues esa es la verdad, solo que a veces se caen y tienen accidentes como el de ayer, y en esa industria todos saben que cuando ocurre un accidente, las autoridades investigan de forma minuciosa las causas, a veces gastan sumas fastuosas buscando los restos en grandes profundidades marinas, con un solo objetivo, saber que pasó para que no se repita.
Pues al ver las imágenes de ayer, dónde otro Gulfstream cae en La Romana y son muy parecidas a las que provocaron 9 muertes en Las Américas hace 5 años; fui a buscar el informe del IDAC sobre ese accidente, y por supuesto que es una chapuza en toda regla, pues lo atribuyen a «una falla del spoiler», sin más explicasiones, algo digno del tercermundismo que caracteriza nuestra sociedad.
Y también por supuesto, tuve que vincularlo al dueño de la empresa de aviación que realizaba el vuelo en el 2021, que era Helidosa una compañía propiedad de un político dominicano, empresario de aviación en ese momento, que fue candidato a la presidencia de la república, de quién he dicho es socio en negocios del gobierno actual.
Pues parece que hacerme el idiota y el extremista a veces no es tan descabellado pensar mal, haciendo caso al refrán aquel de «piensa mal y acertarás».
Pues hoy me encuentro con un documento del «The Capitan Council» una organización integrada por pilotos de líneas aéreas con licencia para volar a los Estados Unidos, dónde pide y cito: «solicitamos formalmente que la República Dominicana se acoja a los cambios recientes del anexo 13 de la Organización de Aviación Civil Internacional» la que se establece la posibilidad de pasar una investigacion de accidente aéreo a otro estado»
¿Porque este pedido?: «la controversia generada por el involucramiento de su actual director en funciones relacionadas con la seguridad operacional durante el periodo en que ocurrió el accidente de Helidosa en diciembre del 2021, «A MAS DE CINCO AÑOS DE AQUEL TRAGICO EVENTO LA INVESTIGACION AUN NO HA PRODUCIDO UN INFORME FINAL».
¿Encubrimiento con fines politicos?
Y es verdad, a veces parezco bastante idiota, pero les juro que no lo soy.



