La Secretaría de Energía y Minas del PLD afirma que las pérdidas del sector eléctrico triplican la capacidad de inversión del Estado para corregir el problema.
El sistema eléctrico en República Dominicana sigue atrapado en un círculo vicioso donde el costo de la energía perdida duplica y triplica la capacidad de inversión del Estado para corregir el problema.
La conclusión se deriva del informe técnico presentado por la Secretaría de Energía y Minas del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) firmado por su titular Martin Matos y publicado en Vanguardia del Pueblo, órgano escrito del PLD.
“Al consolidar las pérdidas físicas (energía que se compra, pero no se logra facturar por robos o fallas técnicas) con las pérdidas comerciales (energía facturada que los clientes no pagan), el indicador real de eficiencia global del sistema es el Índice de Recuperación de Ingresos (CRI), el cual se situó en un preocupante 59.0%”, se explica en la introducción del informe presentado como dato crítico.
Se precisa en el informe que la ineficiencia total del sistema alcanza el 41.0% (el dinero que se inyecta versus el que se recupera en caja). Si cruzamos el volumen de compra con el precio medio ponderado, la conclusión matemática inicial es que cada punto porcentual (1%) de pérdida total representa exactamente 31.18 millones de dólares al año en costo directo de adquisición de energía.
El informe hace la aclaración del impacto puramente energético del impacto fiscal: “Para las finanzas públicas y el presupuesto del Estado, el impacto real ronda entre los US $40 y US $42 millones anuales por cada punto de pérdida. Esta cifra es mayor porque la ineficiencia arrastra consigo otros componentes críticos del déficit de las distribuidoras”, apunta.
En el informe técnico, la Secretaría de Energía y Minas del PLD suma las Pérdidas por Energía No Facturada (38.8%) con las pérdidas por Energía Dejada de Cobrar (3.6%), dando como resultado una pérdida económica global directa de USD 1,278.3 millones al año en compras de energía no devueltas al sistema.
En la Conclusión técnico-económica del informe de Energía y Minas del PLD se destaca que las distribuidoras dominicanas se encuentran en un escenario de asfixia financiera. El costo anual de la energía que se pierde en el país (USD 1,278.3 millones) es 6.6 veces mayor que todo lo que el Estado invierte en reparar y modernizar el sistema físico (USD 192.4 millones).
“Mientras el flujo de capital público se queme en subsidiar el déficit operativo diario e indexaciones en lugar de destinarse con agresividad a la inversión estructural en redes de baja tensión y macromedición, el Estado dominicano seguirá absorbiendo un impacto fiscal devastador de hasta 42 millones de dólares por cada punto porcentual que las distribuidoras dejen de recuperar”, concluye.
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