Icono del sitio Mundo Real

Me permito comentar la participación del destacado politólogo norteamericano Ian Bremme, que habló en el aniversario del @CONEP

Ian Bremmer

Elìas Wessin Chàvez

 en RD _Ian Bremmer_, quien entre otras cosas dijo: «que en las elecciones de medio término de noviembre en EE.UU. el Partido Demócrata ganará porque los efectos positivos de la política económica de Trump no se evidenciarán.»

Fue críticó de la Doctrina «Donroe» (un meme de la Doctrina Monroe, «América para los Americanos», en tono irónico sobre el MAGA de Trump).

Fue el conferencista internacional invitado al acto del 63 aniversario del Consejo Nacional de la Empresa Privada y el Día Nacional de la Empresa Privada, celebrado este miércoles 27 de mayo de 2026 en Santo Domingo.

Ian Bremmer es el presidente y fundador de Eurasia Group, y dio una conferencia sobre «Las tendencias que están redefiniendo el orden internacional y sus implicaciones para República Dominicana.»

He aquí, nuestra impresión sobre sus reflexiones:

Reducir el escenario político estadounidense a una supuesta victoria inevitable del Partido Demócrata en noviembre, parte de una lectura lineal que no necesariamente se corresponde con la realidad sociopolítica actual de los Estados Unidos.

La intervención de Ian Bremmer evidenció un sesgo propio de ciertos sectores globalistas que han subestimado reiteradamente la resiliencia política y cultural del fenómeno representado por Donald Trump.

La tesis de que los efectos económicos de las políticas de Trump “aún no se sentirán” ignora varios factores clave:

_Primero,_ amplios sectores de la clase media norteamericana perciben ya una recuperación de confianza económica vinculada al retorno de políticas de protección industrial, control migratorio, reducción regulatoria y defensa del interés nacional estadounidense.

La política no se mueve únicamente por indicadores macroeconómicos tradicionales, sino también por percepciones de estabilidad, soberanía y orden.

_Segundo,_ el Partido Demócrata enfrenta un desgaste acumulado en temas sensibles como inmigración ilegal, inflación persistente, agenda cultural progresista extrema, inseguridad urbana y pérdida de credibilidad institucional.

En muchos estados bisagra, el voto independiente parece inclinarse más hacia discursos de firmeza nacional que hacia narrativas globalistas.

_Tercero,_ nuevamente se incurre en el error cometido en 2016 y parcialmente en 2024: subestimar el voto silencioso conservador, patriótico y antiestablishment.

Ese electorado no necesariamente está dominado por los medios tradicionales, ni las élites académicas y financieras, pero sí posee capacidad de movilización electoral decisiva.

_En cuanto a la ironía sobre la llamada “Doctrina Donroe”,_ conviene recordar que toda gran potencia protege su esfera estratégica de influencia.

Criticar a Estados Unidos mientras otras potencias expanden agresivamente sus intereses geopolíticos refleja una visión selectiva del orden internacional.

_Noviembre_ podría traer precisamente la gran sorpresa contraria, una consolidación del trumpismo como expresión de reacción soberanista frente al agotamiento del modelo globalista progresista que hoy atraviesa una profunda crisis de legitimidad en Occidente.

Demos tiempo al tiempo. Al final: «no hay autoridad, sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas».  

Salir de la versión móvil