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NEGRITUD INOCULTABLE

Por   Narciso Isa Conde  

Las ideas racistas, promovidas desde les enclaves del poder neocolonial y oligárquico- capitalista han ganado mucho terreno bajo el paragua anti haitiano.

Pesa mucho el odio contra la emigración negra, contra sus descendientes y contra la población negra criolla.

Esto solo puede derrotarse apoyándonos en nuestra identidad multicolor que incluye la población afrodescendiente y sus valiosos aportes culturales.

Al racismo descendiente del colonialismo europeo y estadounidense hay que oponerle nuestra identidad caribeña,

La población dominicana es predominantemente “mulata”, con minorías blanca y negra.

La población originaria, la población aborigen, fue exterminada por la represión y la explotación extrema a que la sometieron los conquistadores españoles, encabezados inicialmente por Cristóbal Colón y su familia, quienes gobernaron en representación de la monarquía española y en función de su plan de conquista y colonización.

Nuestro pueblo, integrado inicialmente por una combinación de blancos venidos de España, aborígenes, y negros (as) procedentes de África, empezó a forjar su identidad nacional y su propia cultura en dura lucha contra las imposiciones imperiales y mediante la combinación y fusión de diversas etnias y culturas que influyeron en su conformación.

Es un pueblo realmente multicolor.

La identidad dominicana se expresa en su vida cotidiana: costumbres, hábitos, lenguaje, alimentación, expresiones artísticas, historia, sentimiento y sentido de pertenencia a una nación.

Ella fue forjada no solo frente conquistadores y colonizadores españoles, a raíz de nuestra separación de Haití y contra sucesivas formas de dominación de EEUU y potencias europeas; como también frente al despotismo y al entreguismo de la oligarquía capitalista criolla y de las corrompidas elites políticas que han detentado el poder.

Así, la dominicanidad se ha venido creando en luchas heroicas, en resistencias permanentes contra la explotación, discriminación, colonización, la supremacía blanca y recolonización del país.

Somos parte de una hermosa diversidad geográfica y cultural caribeña y latinoamericana, que ha sufrido la tragedia de la dominación imperialista, la carencia de libertades y derechos, la explotación, el saqueo y el empobrecimiento causados por una injusta y bárbara apropiación del producto del trabajo colectivo y de nuestras valiosas riquezas naturales.

Somos un país hermosamente caribeño, racialmente multicolor; triste por momentos y alegre casi siempre, con una historia llena de opresiones y abusos, pero también de lindas rebeldías y renovados heroísmos.

País de gran colorido y belleza natural, profundamente musical y de gran riqueza cultural y artística.

Punto de partida de la conquista y colonización de América que, aun cargando con el dolor histórico del exterminio de su pueblo originario, nuestro pueblo ha construido su propia identidad, capaz de vencer esta avalancha racista.

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