Humberto Salazar

La relación de las Repúblicas Dominicana y Venezuela son tan antiguas como la época del descubrimiento de America, cuando junto con Puerto Rico se convierten en las únicas islas del mar Caribe que heredan la lengua y cultura española hasta el día de hoy.

Es decir, si hay tres países que son hermanos de sangre en Latinoamérica, son República Dominicana, Cuba y Puerto Rico, y muestra de ello es la mezcla de ritmos y costumbres que ahora llaman la cultura caribeña.

Entonces, si las razones para pedir la salida del país de 9 diplomáticos cubanos asignados a la embajada de la isla en Santo Domingo, fue por «presiones» del gobierno de los Estados Unidos, y eso implica el apoyo nuestro a la lucha para cambiar al régimen sanguinario y criminal que gobierna Cuba, debemos dar nuestro apoyo militante a esa medida del gobierno dominicano.

Y es que los dominicanos tenemos una responsabilidad especial con nuestros hermanos cubanos, fue en la República Dominicana, específicamente en Montecristi, dónde tuvo que ir José Martí, el apóstol de la libertad cubana, a convencer a Máximo Gómez de que fuera a encabezar la lucha por la independencia de Cuba.

También fue desde Montecristi, los dos juntos, desde dónde zarparon en la goleta Honor, para desembarcar en las playas del de Cuba y dar inicio a una guerra que tuvo que encabezar Máximo Gómez, pues José Martí fue muerto el la batalla de Dos Ríos 10 días después de su llegada a la isla.

Esa es la historia, y es lo que obliga a los dominicanos a cualquier accion que tenga por objetivo la liberación del pueblo de Cuba, de la dictadura criminal de los Castro, que lleva ya más de 60 años gobernando bajo un régimen de partido único y manteniendo como esclavos a nuestros hermanos cubanos.

Es potestad del gobierno dominicano, mantener o no a los diplomaticos que son envíados a nuestro territorio, que son respetados y bienvenidos siempre y cuando se ajusten a las reglas de oro de la diplomacia, no intervencion en nuestros asuntos y bien comportamiento mientras dure su misión.

Ahora, también es deber nuestro como ciudadanos, tomar partido o no por la consigna de «Patria y Vida», que es la proclama que reclama el fin de la dictadura cubana, en el caso nuestro respondemos con las palabras de nuestro Máximo Gómez cuando fue convencido de ir a pelear por la independencia de Cuba: «un soldado no se niega cuando la patria lo llama».