Humberto Salazar

Hubo de pasar 5 años y varios meses, dos elecciones presidenciales, la división del PLD, la construcción de una cortina de odio en el medio de quienes eran compañeros, una alianza de veneno en el 2024 y una seríe de calamidades mutuas, para que Leonel Fernández y Danilo Medina se pusieran de acuerdo.

El dia de anteayer fue recibida la comisión de dos ministros del gobierno, era de tres pero ese día se disminuyó a dos como el triunvirato de 1965, nombrada por el gobierno, para tratar el tema de como enfrentar la crisis económica desatada en el mundo y por supuesto en el país, por la guerra que se libra en una de las regiones más inestables del globo, asi como también gran productora de petróleo.

Fueron recibidos por suouesto con toda la parafernalia necesaria, comisión de economistas de la «Fuerza del Pueblo» incluida, larga, mesa de discusiones cuál si se fuera a discutir el final de la guerra entre Estados Unidos e Irán, más una presentación, de esas que le gustan al profesor con explicasiones dilectantes incluidas, frente a los periodistas y los «come ojos» que se dieron cita a tan magno evento.

La reunión de Danilo por supuesto fue menos efectista, menos lujosa y solo con 5 personas; 3 del gobierno y 2 del partido, pero las conclusiones fueron exactamente las mismas, por fin, parece que el gobierno obligó a descubrir un punto de encuentro, un lugar de coincidencia y la reunificacion de un criterio que puso de acuerdo a Leonel y Danilo, ¡albrisias! ¡lancen campanadas al aire!.

Los dos dijeron los mismo; EL GOBIERNO NO TIENE UN PLAN PARA ENFRENTAR LA CRISIS.