Icono del sitio Mundo Real

Testigo del tiempo / Trump resulta sencillamente envidiable

J.C. Malone

J.C. Malone

Aunque la popularidad del presidente Donald Trump está bajando, se mantiene muy por encima de otros líderes occidentales. Solo un 44% de los estadounidenses aprueban el gobierno de Trump; de acuerdo con algunas encuestas, ese número está muy por encima de los de otros gobernantes.

       Emmanuel Macron, el presidente de Francia, solo goza de un 11% de popularidad, igual que el canciller de Alemania, Friedrich Merz. En Inglaterra, el primer ministro Keir Starmer goza de una popularidad del 18%. Juntos, el 11% de Macron, el 11% de Merz y el 18% de Starmer suman 40%, por debajo del 44% de Trump.

      Macrón, Starmer y Merz se plegaron incondicionalmente a las políticas del Foro Económico Mundial (FEM). Desindustrializaron sus economías, destruyeron sus fuentes de energía y abrieron sus fronteras nacionales a inmigración descontrolada.

      Trump ganó las elecciones oponiéndose a todas esas políticas.

      Macrón, Starmer, y Merz apoyaron y financiaron a Ucrania en su guerra contra Rusia, también empujaron sus economías al despeñadero, cuando cerraron sus fuentes de energía barata. Sus economías y sociedades están al borde del colapso.

      Fruto de esas políticas, estos países corren serios riesgos de inestabilidad política, colapso y desintegración como estados. Francia enfrenta serias dificultades luego de que los estados de África subsahariana la expulsaron de sus países. El uranio de Níger es crucial para la electricidad francesa.

      En Inglaterra, los fondos de pensiones y los mercados hipotecarios están colapsando; la guerra de Irán empujó a más de 200 mil británicos a la pobreza. De las naciones alineadas con el FEM, hay una sola en la que el líder mantiene su popularidad muy alta, pero, paradójicamente, la sociedad está al borde del fraccionamiento.

      Aunque Mark Carney, el primer ministro de Canadá, goza de un 65% de popularidad, enfrenta un serio riesgo de desintegración nacional. Quebec y Alberta convocarán plebiscitos para ser estados independientes.  Sin Alberta, Canadá no tiene petróleo.

      Si comparamos a estos líderes, y sus situaciones nacionales, la estabilidad estadounidense, y el 44% de apoyo a Trump, resultan sencillamente envidiables.

Salir de la versión móvil