J.C. Malone

Viene la definición final en la guerra de Irán.

Rusia le pasó a Irán tres submarinos nucleares Borei, invisibles para los radares, que pueden transportar hasta 16 misiles balísticos intercontinentales; cada uno puede transportar hasta seis cabezas nucleares.

Irán puede entregarle todo su uranio a Washington, no lo necesita, tiene bombas nucleares en los submarinos invisibles. Por eso Israel está en estado de alerta máxima.

Estados Unidos no puede costear el conflicto, resulta insostenible. El secretario de Estado Marco Rubio le dijo al Congreso que en un mes, Irán produce 100 misiles, en igual período, Estados Unidos no produce 10 interceptores.

Esos números fríos lo dicen todo, hablan del futuro de la guerra con elocuencia irrefutable, escalofriante para Washington. Pronto vendrá el anuncio, un acuerdo para terminar la guerra en el que Irán “entregará” todo su material nuclear, en realidad, será una “retirada honorable” de Washington.

Los Estados Unidos hasta ahora han perdido unos 43 aviones, drones espía y otros vehículos aéreos derribados en los 90 días del conflicto, casi uno cada dos días.

El número real de estadounidenses muertos sigue siendo un enigma que solo conoceremos, quizá, al final del conflicto.

Esta guerra le ha costado a Washington muchísimo dinero, piezas de arsenal, soldados y, sobre todo, su prestigio e imagen internacional de superioridad militar, sale realmente cara.

La brecha entre la narrativa oficial, “Irán está perdiendo, la hemos destruido”, se estrella contra los hechos. Aumenta el envío de tropas, y más armas. Esa contradicción, puede destruir lo que quede del prestigio y la credibilidad de Washington, eso es muy peligroso.

Con el paso de las horas, aumentan los precios del petróleo, combustibles, fertilizantes y todo lo que depende del crudo, la economía mundial es rehén del conflicto.

Antes de que eso ocurra, el momento se aproxima a una velocidad casi hipersónica, Washington intenta aceleradamente producir un “acuerdo de paz”.

Pronto habrá paz. Washington no pudo evitar que Irán tuviese las armas nucleares, Israel está más vulnerable que nunca, es mejor declarar “victoria”, retirarse, “dejar eso así”.