Humberto Salazar
Tomado y traducido de la página oficial de la empresa canadiense GoldQuest, quizás esto explique muchas cosas extrañas que están pasando con el tema de la mina de oro de San Juan.
“GoldQuest Mining Corp es una compañía canadiense de desarrollo y exploración, con una FUERTE PARTICIPACIÓN de INVERSIONISTAS de la REPÚBLICA DOMINICANA”.
Se habla de que el 40% del proyecto de la mina en las montañas de San Juan, es propiedad de un grupo de empresarios dominicanos, que compraron en el periodo de transición del gobierno del
PLD al del PRM, hace ya más de 6 años.
GoldQuest estaba ya en el país con un proyecto aprobado para exploración en el gobierno del PLD, solo que los canadienses al ver que cambiaba el gobierno de color partidario, ni cortos ni perezosos y sabiendo cómo se bate el cobre en la RD, se buscaron socios dominicanos para protegerse de los vaivenes de la política vernácula.
Solo que ese proyecto no tiene estudio alguno de impacto ambiental, y al parecer la situación de daño a las fuentes acuíferas es tan evidente, que pasaron varios ministros de Medio Ambiente, entre ellos Orlando Jorge Mera y Miguel Ceara Hatton, que se negaron a la autorización que abriría las puertas a la explotación de la mina, hasta que fue colocado en el cargo, un abogado sin experiencia ni estudios en temas medioambientales, que ha dado luz verde al proyecto, lo que ha traído a la situación actual de crisis en la provincia del sur.
En fin, esto explica porque la cara de la misma persona, el señor Luis Santana, se repite en todas las entrevistas en los medios de comunicación para defender el proyecto, pero no hay forma de que aparezcan los nombres de los accionistas dominicanos, que son los dueños junto, con la compañía canadiense del proyecto.
Se buscaron un dominicano vinculado a la Barry Gold y otras empresas mineras, lo nombraron con el rimbombante título de CEO,
más los apellidos de los dueños dominicanos no aparecen por ninguna parte.
Esto también explica el porque desde los partidos políticos, solo se escucha la voz del senador de San Juan Felix Bautista, quien se opone a la explotación de la mina, y en su lugar propone el desarrollo de proyectos energéticos en la zona.
El amigo Félix luce como la única voz partidaria que clama en el desierto.
A estas alturas, y con una marcha multitudinaria hoy en San Juan, aún el PRM, el PLD y la FP, no se pronuncian sobre el tema, lo que seguro quiere decir, que los tres partidos son responsables de lo que está ocurriendo en la provincia del sur del país, y que los tentáculos de los inversionistas nacionales, penetran con su poder económico hasta la cima del liderazgo político nacional.
Después se enojan, cuando afirmamos que todos son iguales y responden a los mismos intereses.
¡Ay Balaguer que falta haces!



