Ciudad, junio 23, 2026 – Ante la entrada de la temporada atlántica de huracanes 2026 (1 de junio – 30 de noviembre), Marsh (NYSE: MRSH), líder global en gestión de riesgos, reaseguros, capital, personas, inversiones y consultoría, advierte que, aun con una previsión estacional por debajo de lo normal, el riesgo de impacto severo persiste: basta un ciclón intenso para producir daños humanos, económicos e infraestructura crítica en países altamente expuestos en la zona del Caribe, Centroamérica y México. Organizaciones científicas y humanitarias insisten en la urgencia de la prevención, la gestión del riesgo y la inversión en resiliencia.
De acuerdo con la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), el pronóstico estacional 2026 apunta a una temporada aproximadamente 55% “por debajo de lo normal”, 35% para cercano al promedio y 10% para por encima del promedio. El rango estimado de actividad, con un 70% de confianza, sitúa entre 8 y 14 ciclones nombrados, 3 a 6 huracanes y 1 a 3 huracanes mayores (categoría 3 o superior).
Por su lado UNICEF menciona que, aunque la actividad estacional pueda ser menor por factores como El Niño, la amenaza no desaparece: un único huracán mayor puede causar pérdidas humanas y materiales significativas y amplificar vulnerabilidades preexistentes entre la población infantil y comunidades de bajos ingresos.
Riesgos clave para la región (México, Centroamérica y Caribe)
Las zonas costeras de la región concentran infraestructura turística, puertos y franjas residenciales de baja altitud, por lo que el impacto directo sobre hoteles, aeropuertos y terminales portuarias tiene un claro efecto multiplicador en la economía local: pérdida de ocupación, paralización de vuelos y cadenas logísticas vinculadas al turismo. Además, la afectación de infraestructura crítica —redes eléctricas, centros de distribución, telecomunicaciones y ejes viales— complica la respuesta y prolonga la recuperación de servicios esenciales.
A esto se suman los riesgos humanos y sociales: desplazamientos, pérdida de vivienda, interrupción de atención médica y escolar, y brotes de enfermedades por vectores, con especial vulnerabilidad en niños, adultos mayores y comunidades de bajos ingresos. Además, el calentamiento de las superficies marinas y las condiciones meteorológicas actuales también elevan la probabilidad de episodios de rápida intensificación de ciclones, lo que reduce la ventana de respuesta y subraya la urgencia de sistemas de alerta temprana, planes de evacuación y medidas preventivas.
Los impactos de un huracán no se limitan a la línea de costa: interrumpen corredores logísticos, dañan subestaciones y redes de distribución, comprometen el suministro de agua y energía para hospitales, farmacias y centros de distribución, y paralizan operaciones de miles de pequeñas empresas. Reducir estos impactos exige medidas específicas antes de la temporada: reforzar infraestructura crítica y cubiertas, proteger equipos y respaldos eléctricos, asegurar inventarios y proveedores alternos, definir protocolos de cierre y reapertura, y anticipar recursos necesarios para respuesta temprana. Complementar estas acciones con seguros adecuados y coberturas paramétricas permite acelerar liquidez y recuperación. Actuar antes no solo reduce daños; disminuye tiempos de interrupción, protege ingresos y evita que una emergencia física se convierta en una crisis operativa y social.” Mencionó René Ríos, Líder de consultoría en riesgos climáticos y de sostenibilidad para Marsh México.
La consultora invita a las empresas y organizaciones a que la anticipación y la financiación de la preparación deben estar en el centro de la agenda; la gestión del riesgo tiene que integrarse en la estrategia de negocio y no verse como un costo aislado; y las soluciones deben combinarse para ser efectivas, es decir, instrumentos de transferencia financiera como seguros y mecanismos paramétricos junto con medidas de reducción del riesgo —infraestructura resiliente, planes de continuidad operativa y protocolos de protección y respuesta para empleados—. Asimismo, es clave priorizar la protección de las cadenas de suministro y de los recursos humanos críticos, porque mantener la operativa esencial y la capacidad de respuesta reduce impactos económicos inmediatos y acelera la recuperación.
De acuerdo con el informe People Risks de Marsh, las organizaciones que implementan programas proactivos de mitigación registran tasas de recuperación superiores, menos tiempo de inactividad y mejoras en la productividad después de eventos extremos. En ese sentido, invertir en preparación y en una estrategia integrada de riesgo no solo protege vidas y activos, sino que también preserva la continuidad del negocio y la competitividad regional.
ha demostrado que organizaciones con programas de mitigación proactivos registran mejores tasas de recuperación, menor tiempo de inactividad y mejora en productividad tras eventos extremos.
Por último la consultora comparte una serie de recomendaciones prácticas para las organizaciones y empresas.
Activar y revisar planes de contingencia y continuidad operativa (BCP/DRP) con escenarios de inundación y fallo de servicios.
Priorizar medidas físicas (protección de ventanas, elevación de equipamiento crítico, refuerzo de puentes y carreteras) y logísticas (rutas de evacuación, almacenamiento de suministros).
Asegurar cobertura de seguros adecuada y revisar exclusiones relacionadas con fenómenos climáticos y daños por inundación/tormenta. Considerar soluciones de transferencia de riesgo paramétricas para liquidez rápida.
Implementar sistemas de alerta temprana y comunicación con comunidades y empleados; mantener actualizados planes de protección social y salud mental post-evento.
Coordinar con agencias humanitarias (p. ej. UNICEF) para proteger a la población más vulnerable, en especial niños y adultos mayores.
Acerca de Marsh
Marsh (NYSE: MRSH) es el líder global en riesgos, reaseguros, capital, personas, inversiones y consultoría de gestión, asesorando a clientes en 130 países. Con ingresos anuales superiores a $24 billones de dólares y más de 90,000 colaboradores, Marsh ayuda a generar la confianza para prosperar a través del poder de la perspectiva. Para más información, visite corporate.marsh.com , o síguenos en LinkedIn y X.
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Diego Arano diego.arano@mx.bursonglobal.com


