J.C. Malone
En los sistemas políticos estadounidenses y dominicanos se afirma que hay inmigrantes indocumentados que votan en sus elecciones.
Desde hace tiempo se dice que los haitianos indocumentados votan en las elecciones dominicanas. Ahora, el presidente Donald Trump dice que hay indocumentados votando en las elecciones estadounidenses.
Esas no son “coincidencias”; son realidades que nadie puede explicar manteniendo la honestidad y pulcritud que deben tener todas las elecciones.
Recién arrestaron a una abogada del Gobierno dominicano, en la frontera dominico-haitiana, mientras transportaba a haitianos indocumentados. Ella es prima de Roberto Fulcar, el estratega electoral del presidente Luis Abinader. ¿Coincidencia?
Trump comparará la lista de ciudadanos con la de votantes en busca de indocumentados, los demócratas se oponen. ¿Coincidencia?
Como los sistemas políticos estadounidense y dominicano están tan conectados, porque el primero es el modelo del segundo, ambos países enfrentan situaciones similares y simultáneas, ¿Coincidencia?
La historia de la prima hermana del asesor electoral del presidente Abinader salió brevemente al aire, ya nadie la encuentra, ni en los medios sociales aparece, ¿Coincidencia?
Claramente, a la gente de poder no le interesa que se hable de ese tema, ellos son quienes fijan muchas de las agendas y ciclos noticiosos, ¿Coincidencia?
Trump busca indocumentados en la lista de votantes para justificar sus derrotas electorales y desacreditar el sistema electoral, espera que así su partido pueda triunfar en noviembre.
En la República Dominicana es diferente. La oposición no ha dicho absolutamente nada sobre la prima del estratega electoral de Abinader que transporta haitianos indocumentados, ¿será coincidencia?
Si la oposición no pide explicaciones, claramente debe tener algún antecedente guardado y no quiere que el gobierno lo haga público, gobierno y oposición se protegen, ¿Coincidencia?
Todos los partidos dominicanos lucen comprometidos con el mismo delito, podemos inferir que nuestros gobiernos “electos democráticamente”, son absolutamente ilegítimos, por eso callan.
Todos los partidos hacen trampas.
A los políticos del “cartel gobernante” no les importa ni el voto que los elige, porque nuestra “democracia” degeneró en una “tramposocracia”. Ciertamente, nos gobiernan los tramposos.



