Por Andy Mieses 

DE LA GUERRA FRIA AL 29 DE ABINADER

Allá por los años 70s del siglo pasado en plena guerra fría, los medios escritos publicaban en sus portadas las imágenes de ciudadanos muertos a mano de agentes policiales, de  matones de la terrorífica banda colorá y otros caían por disputas ideológicas entre grupos pseudoizquierdistas.

Ahora diariamente  aparecen en los principales titulares de la prensa dominicana  personas muertas a mano de la Policía que prometió el Presidente Luis Abinader, para acabar con la delincuencia callejera.

Sugiero al mandatario dominicano a leer y releer el  artículo 8 de la Constitución de la Republica a los fines de que someta su gestión como Presidente de la República al marco constitucional como lo juró  cuando asumió su alta investidura ante la Asamblea Nacional, que reza de esta  manera:

 “Función esencial del Estado. Es función esencial del Estado, la protección efectiva de los derechos de la persona, el respeto de su dignidad y la obtención de los medios que le permitan perfeccionarse de forma igualitaria, equitativa y progresiva, dentro de un marco de libertad individual y de justicia social, compatibles con el orden público, el bienestar general y los derechos de todos y todas”.

Con el estado de barbarie que se registra en la República  Dominicana, no se eliminará nunca la delincuencia, los problemas sociales no se soluciona con violencia sin control y mucho menos, con actuaciones policiales de “ mate jaque” ordenadas institucionalmente.

El olor a  azufre se respira a lo largo y ancho del tejido social dominicano, por el baño de sangre que está generando el 29 ordenado desde la línea de mando represiva del presente gobierno en franca violación del debido proceso, a los derechos humanos, que son  normas imperativas (o de ius cogens) basadas en  reglas jurídicas de cumplimiento obligatorio absoluto que se imponen por encima de la voluntad de las personas o de los Estados, sin permitir acuerdos en contrario.

La prensa de hoy retorna a los titulares de sangre, de la guerra fría de los años 70s, guardando la diferencia de las causas y motivos que surgen del amasijo de problemas creado por la deficiencia de la gestión de políticas públicas desde el Estado, centrada en los intereses de quienes se benefician de la corriente neoliberal.  

El  Estado de  paz social y  convivencia entre los dominicanos no se logrará con el 29 de la 

Policía del presidente Abinader, ni con titulares de sangre como en los años 70s de la guerra fría.

Juan Mieses <juanmiesesp@gmail.com